S.O.S.
Acné en adulto
A
partir de los 30, el rostro experimenta una serie de cambios imprevisibles,
entre ellos, el acné en adultos. Hablamos con dermatólogos expertos sobre las pautas para
detectarlo, tratarlo e intentar prevenirlo
¿Siempre has lucido piel de
porcelana al más puro estilo Natalie Portman y lo que menos entraba en
tus
planes era un brote acneica? Puede que algunos de tus
hábitos no sean los más adecuados o que incluso tengas que pedir cita
con el ginecólogo debido a un pequeño trastorno hormonal causante de esos nuevos y molestos granitos en tu rostro.
Diversos estudios confirman que es pronto para saber con exactitud los motivos del acné en adulto pero, sin embargo, ya cuenta con
verdaderos nombres y apellidos que evidencian su aparición.
El acné es una
afección impredecible y, aunque en la etapa adolescente se asienta
en la piel de muchos hombres, es en mujeres de edad más
madura –entre los 30 y 39 años– cuando suele hacer acto de presencia.
Las alarmas se activan tras comprobar los primeros síntomas: mientras que en la
adolescencia se suele extender desde la frente al resto de la cara, los brotes
en la edad adulta comienzan a ser visibles en la parte inferior del rostro –mandíbula y mentón–.
En este artículo intentamos descifrar los posibles núcleos de
origen de esta
molesta anomalía cutánea aunque cabe mencionar que el acné en adulto o tardío es un
tema de investigación relativamente reciente y cuyas causas no se han terminado de
identificar todavía. Lo que sí es seguro es que su aparición tiene cura en la
gran mayoría de los casos y que existen aliados para evitarla en la medida del posible.
La etiología del acné tardío es aún
controvertida. Probablemente se trate de un problema de distintas anormalidades
entre factores hormonales, cosméticos, medicamentosos, dietéticos, tabaco,
estrés, polución, etc.
Los expertos
inciden en la importancia del oil-free en
productos de limpieza e hidratación diaria así como en el maquillaje; una dieta
alimenticia personalizada en
cada caso por un médico; la utilización de factor de protección solar; y mantener a raya el estrés.
Toda esta serie de factores parecen ayudar con los primeros síntomas de
aparición de dicha afección.
Hablamos con dermatólogos expertos en esta anomalía que afecta de manera repentina a un gran
índice de mujeres, incluso a aquellas que siempre habían disfrutado de una tez
tersa, limpia y cristalina.
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